9.3.10


EL VIAJE DE CLARA

Una gota bajaba por la ventana, lentamente se deslizaba hacia abajo, haciendo curvas, deteniéndose, incrementando la velocidad, afuera llueve, dentro también.
Quizás esa gota que baja por la ventana sea yo, una gota estampada contra un cristal, una minúscula existencia que se arrastra agónicamente por la ventanilla, hasta encontrar su fin en el borde de este.

Afuera llueve, pero ¿donde es afuera?

Decidí emprender mi viaje a ningún lugar con esta frase en la mente
* Me gusta mucho ir, sencillamente. Llegar nunca es ni la mitad de bueno. *

Veo el invierno en ellos, ropas grises, marrones, negras, la piel pálida y seca, la nariz rosada, y el vaho que sale de sus orificios nasales y boca al hablar, respirar.
Respirar, - (respira hondo)- que bonito, algo que hacemos todos los días, a cada instante de manera inconsciente, que poco nos preocupamos de respirar,......respirar.
......... te quiero.........

Hoy es Lunes, y voy en este autobús a ningún lado, mi maleta, sencillamente lo que llevo puesto, una muda y los cinco cds que he recopilado. Quería meter en ella todo lo que tengo, pero allí de nada me sirven mis bienes materiales, tan solo evocar su recuerdo, por ello hice esa selección de temas, para el recuerdo. Temas que me recuerden que sigo viva, temas que me emo cionen, temas que me recuerden mi infancia, y la papilla de galletas de mi madre, el olor a carbón de la mina de mi padre, a Pedro, temas que recuerden las noches de diversión con mis amigas, temas del pasado, temas electrónicos que me lleven al futuro, un futuro que se me escapa, un viaje a ningún lado, un mundo de recuerdos, mi mundo.
Respirar, -(suspiro)-, me gusta el olor de la tierra cuando llueve, esa humedad en el ambiente, y caminar bajo la lluvia, ya no me importa, solo quiero escapar de él, no quiero mas enfrentamientos, no quiero más dolor, solo huir y vivir, vivir en mi mundo de recuerdos.
Lunes, comienzo de mi semana, tal día como hoy, me habría sentido mujer, habría tenido dolores de tripa, el cuerpo hinchado, los pezones sensibles, y el humor irritado, recuerdo cuanto me dolía y cuanto maldecía ser mujer, respirar, respirar y ser mujer, que cosas mas bonitas.
Afuera sigue lloviendo, y dentro también.
Duermo, me duermo, me asusta dormir, me asusta, ayúdame, quizás algún día leas esto.

Martes: El sol sigue oculto bajo una hilera de frondosas nubes, las mismas nubes que llenan mi cabeza, la misma lluvia que hay en mi.
La noche esta detenida, no esperar nada, levantarse sin motivo, o quizás con el motivo menos apreciado por nosotros, el motivo del que será de mi mañana. La noche se detiene y puedes sentir en tu rostro el tic tac de las agujas,
De repente recordar se convierte en tu más preciado tesoro, mi cuerpo se retuerce con mis recuerdos, y últimamente Pedro está en todos. Recuerdo su sonrisa, su mirada de niño travieso, incluso recuerdo todos y cada uno de los lunares que asomaban por su cuerpo, pequeñas cosas que no creí memorizar en su tiempo.
Me paso las noches desvelada, son tan soporíferas, se hacen tan eternas, vaya, salió la palabra eternidad – (sonrisa)- creo que las sabanas me están dejando marcas, y me duelen, herida por la suavidad de una sábana.

Hoy me puse el jersey verde que me regaló Marcos, es tan suave, con él puesto se me ve aún más pálida, en el hotel me pusieron un peine, -(sonrisa)- . Podría dejar de llover, llorar y llover, llover y llorar, tanto llorar me esta quemando!! Cada lágrima quema mi piel, su recorrido, cómo el de la gota de lluvia en la ventana es agónico, hasta mis lágrimas agonizan, se aferran a mi piel, a esta piel demacrada y muerta.
Tengo frío, creo que dejaré de escribir, hoy mi cuerpo pesa demasiado, me siento tan frágil, ojalá estuviese alguien aquí a mi lado, la de veces que me abrazaba Pedro, junto al mar, desnudos, el sol calentando nuestros cuerpos, el y yo tapiados el uno al otro, dormidos, sus besos, sus caricias inocentes, sus abrazos, Disculpe señor Recepcionista, ¿podría abrazarme? , Vera usted, es que necesito un abrazo.

De nuevo en el autobús, por lo menos hoy tengo un compañero de viaje, así que he dejado la escucha del cd para la noche, además creo que el de hoy es demasiado triste, y ya es demasiado triste estar hueca, vacía, así que he forzado una sonrisa y estoy hablando con mi afable compañero. Por cierto es Miércoles, así se cuantos días quedan para dejar de vernos.
Lo cierto es que no entiendo mucho, bueno mejor nada jaja de lo que dice, es serbio, y habla muy raro, podría apuntarme a un curso de Serbio, ¿se dirá Serbio?, Total este no se entera así que no creo que me corrija.
Me esta resultando bonita su pronunciación, o quizás sea su sonrosado rostro, y sus labios tan rojos, tan sangrientos, llenos de vida y coloridos, y esa tez rosada, las pecas que adornan su rostro son muy graciosas, me recuerdan a Pedro, y una pequeña marca que tiene, seguramente del sarampión, es curioso, Marta y yo pasamos a la vez el sarampión, pero no recuerdo quien se lo pegó a quien. Marta, mi mejor amiga, lástima que se peleará con Ana y tuvieran que hacer que dividiera mi tiempo en dos, este dolor me esta matando, si, de hecho moriré de eso, de dolor.
Un curso de Serbio, pero que digo! No me daría tiempo a acabarlo, soy una mujer sin tiempo, sin obligaciones, sin nada que hacer. Y aún así debo valorar mi tiempo, un curso de serbio- (ríe)-
Pero que me estoy diciendo, claro que tengo que hacer cosas, miles de cosas que hacer, respirar, tengo que respirar, uff, uff, uff, no se crean, que es una tarea arduo peligrosa, y porque digo no se crean, acaso mostraras este diario a más gente, para que se rían de mí, acaso harás publicas mis confesiones, mis delirios, mis deseos, acaso leerás esto!, Nunca has tenido tiempo para leer, nunca leíste un te quiero de mis labios, contigo aprendí a guardarme los abrazos, a dejar pasar las caricias, contigo aprendí a vivir en silencio, por miedo al rechazo, a ser repudiada, a que sientan asco de lo que soy, de lo que me has convertido, de lo humano que queda en mi, que irónico, miedo a un abrazo.

Ya estoy en el hotel, vuelve a haber un peine en el cuarto de baño, la calefacción esta encendida, pero sigo teniendo frío, las noches contigo son odiosas, me duele el cuerpo de tu maltrato, tengo frío y haces que me sienta débil, quizás si le digo a este recepcionista quien eres, este no me niegue un abrazo.
Disculpe señor recepcionista, ¿me concede un abrazo? Pero no quiero su abrazo, no quiero ese abrazo, no quiero tu abrazo, quiero sentir su piel, saber que puede adherirse como en antaño a la mía, que me apriete fuerte, tanto que mi mano en su pecho sea su mano, tanto que su aliento resbale por mi pecho, resbalar, el aliento no puede resbalar, menudas tonterías estoy diciendo, ¿será la demencia el siguiente paso? Quizás, me este muriendo.

Hoy he decidido salir un poco, es Jueves y no es aconsejable, pues hace demasiado frío, y tengo petrificados mis huesos, la verdad es que no son muy seguros mis pasos, me resbalo y mis pies casi no los siento, debería volverme, pero, nada me espera en el hotel, nada me aguarda, tu me acompañas aquí y allí, me retienes, no me dejas ni respirar, respirar, - (suspiro)- pronto dejare de hacerlo.
Este tema, me recuerda tanto a Ana, ella y yo éramos amigas de pequeñas, incluso nos casamos la una con la otra en secreto, una boda oficiada por nosotras, mi única boda. Y Marta, quizás ahora se encuentren y juntas me recuerden, quien sabe, incluso puede ser que vean a Pedro.
Recuerdo oír este tema con ella, con Ana, e ir corriendo al quiosco del barrio a por nuestra revista favorita, tenia el cuarto lleno de sus fotos, sentado, de pie, tumbado, pelo corto, pelo aún más corto, a Ana no le gustaba que su madre la cortara el pelo de pequeña, tenia el cabello muy duro y rizado, y parecía Maradona, peinarse,- (suspiro)- mi cabello siempre estaba brillante, largo y sedoso, mi cabello – (silencio)- ¿ acaso me deseas tanto que hasta me has arrancado mi cabellera? O fueron los celos que sentías de Pedro, el ver como sus manos lo tocaban, como sus dedos jugueteaban entre mis enredos, acaso me lo arrancaste para que nadie mas mirarme quisiera. No tenias suficiente con dejarme pálida, sustituir mis cejas por el contorno de un lápiz, dejar mi cuerpo enjuto y ver como volaba mi belleza, porque sabes, antes de conocerte, era bella, si señor, muy bella, mas bella incluso que Ana, mas bella que todas ellas, Clara, la bella
Maldito!! Porque no me dejas, vete, porque te aferras a mí, abandóname, no tengo nada mas que ofrecerte, no quiero ofrecerte nada, sé lo que buscas, la quieres a ella, pero no quiero dártela, no quiero quedarme sin ella, es mía!! Me oyes hijo de puta, es mía!! MIA!! – (llanto)- ..... mía....

Viernes: Clara decide morir. Epilogo del Viaje.


(1998)

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