16.2.13

he visto los errores,
que habéis provocado en mi,
y he crecido a tirones, sola,
errores que no quiero volver a repetir,
pero que me cuesta decidir,
no quiero el mismo futuro que recibí,
y para eso tengo que actuar,
pero es por ese mismo pasado,
por esos errores que recibí en mi,
que me cuesta hacerlo,
me cuesta abandonar,
elegir,
y me apago,
lentamente me apago,
y nadie parece darse cuenta,
y nadie parece querer darse cuenta.

13.2.13

no eres más que un recuerdo,
que ahora se manifiesta,
un sentimiento de rencor y odio,
ante el que no tengo respuesta,
no eres más que un momento pasado,
que ahora suplica clemencia,
que no sabe el daño que hizo,
ni como lo hizo,
que ni presente estuvo cerca,
por más que le pese a su conciencia,
y yo no puedo negar mi pena,
y no puedo negar mi respuesta,
espero te haya merecido la pena.
no puedo negarte el perdón,
ni dejar de odiarte por ello
hola,
no se qué decirte ni cómo decirte,
pero al menos dije hola.
tu vida ha cambiado,
quizás ahora no te des cuenta,
pero no es posible conservar lo que tenías,
has salido fuera,
y observado tu vida desde otra perspectiva,
y has visto la cárcel de tu monotonía,
ese lugar al que te acomodaste,
y en el que te sentías segura,
has visto la longitud de sus muros,
has respirado el aire de fuera,
y has probado el sabor de la alegría,
tu vida ha cambiado,
quizás no lo notes,
pero hay una pequeña grieta en esos muros,
cuya luz te recuerda lo que había fuera,
puedes cambiar de posición, para no verla,
pero la luz seguirá entrando,
y su sombra va llenando poco a poco de mi,
toda tu presencia.
hay más de ti en mi, de lo que piensas,
yo tan solo soy un chico sencillo,
al que la vida no ha ido tratando demasiado bien,
y que un día vio una foto que le dijo, esta chica es,
y se fue a enamorar de ella y de lo que le ofrecía.
nunca te he negado nada,
aunque ya no hablemos,
si me preguntabas, siempre acababa respondiendo,
y siempre he estado ahí para ti,
sin importar tus respuestas,
las malas y las buenas,
siempre he estado apoyándote,
en la sombra cuidando de ti,
asegurándome que te no falte una sonrisa.
mañana no podré hacerte el almuerzo,
como quería,
ni pasarme un rato acariciando tu espalda,
mañana día de los enamorados,
podré pasarlo llorando,
y lamentando tu perdida,
seguiré sintiéndome idiota,
como cada día que he pasado sin verte,
y aspiraré el vacío que tu ausencia me deja.


yo veo los grises,
y veo la oscuridad y la luz,
veo el brillo y su ausencia,
veo la alegría y la tristeza,
veo lo que yo te daba,
y veo lo que provoca mi ausencia.
no quiero olvidarte,
no quiero dejarte,
no quiero rendirme,
pero la distancia que pones entre nosotros,
lo acabará haciendo.
la tristeza ha llegado,
y no va a largarse,
acostúmbrate a ella,
igual que a su ausencia.
qué sentido tiene seguir,
cuando todo va a ser igual.
hijo,
la vida no se trata de luchar sin sentido,
se trata de hacerlo con un propósito,
y a veces luchar por ser feliz,
no es propósito suficiente.
las palabras van a doler,
las mentiras van a herir,
y la ignorancia hará el resto,
la distancia será enorme,
y la ausencia de conocimiento hará el resto,
hasta que para mi,
estés muerto,
hasta que para mi,
no haya nada nuestro.

me dueles,
me duele verte así,
ocupando tu tristeza,
simulando que todo va bien,
me duele tu pena,
más que mi propia pena,
más que ninguna otra pena,
y eso no va a cambiar,
porque te llevo dentro,
porque te siento fuera,
porque para mi,
seremos eternos cuando tu quieras.
cuando reflexiones sobre el amor,
pregúntate,
qué mereces tu,
no puedes seguir rindiendote,
no puedes seguir haciendo como que pasas página,
no puedes seguir soportando la mediocridad,
pues no es lo que mereces tu.